"El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto y ya no hay forma de sacarlo."








viernes, 19 de marzo de 2010

Tiempo con sabor a vino.


Tiempo que se esconde tras sus enormes paredes golpeándolas febrilmente hasta hacerlas sangrar de dolor, como esos días cuando éramos pequeños y jugábamos a lanzarnos pedacitos de manzanas que nos hacían daño, pero no podíamos parar de reír, borrachos de vino.
Martillazos de futuro preso en un pasado irrevocable con manchas de presente, como noches sin estrellas y estrellas sin luna.
Tiempo atrapado en la soledad de aquella habitación gris, como cuando jugábamos al escondite sin luz y acabábamos besándonos en silencio, convirtiendo el frío en calor, la oscuridad en claridad, los minutos en horas, lo finito en infinito…

No hay comentarios:

Publicar un comentario