"El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto y ya no hay forma de sacarlo."








sábado, 27 de octubre de 2012

El chico de la voz de locutor de radio, II


Sólo deseábamos una llamada, pero ninguno de los dos nos atrevíamos a dar el paso decisivo, el de dejar a un lado el maldito orgullo y pulsar la dichosa tecla verde.
La noche se había quedado fría, el invierno se acercaba como con cautela, avisando de que de un momento a otro llegaría para desempaquetar sus maletas e instalarse por una buena temporada.
Hundí mis huesos en el sillón y tras varios intentos decidí dejar lo de la llamada para otro día, como siempre.
A pesar de todo eso, eres importante, más que el hambre, el sexo y que una puta llamada; lo único que seguiría ahí cuando todo acabara, lo imperecedero.