"El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto y ya no hay forma de sacarlo."








sábado, 1 de febrero de 2014

D.

Siempre te estaré eternamente agradecida, por esa noche que, tras haberte saludado, dejaste que entrara en tu vida.
Surgió de repente, los dos nos vimos sorprendidos y, a la vez, atrapados. Nuestros campos magnéticos salieron disparados uno tras otro para sentarse acurrucados bajo un árbol, echándose de menos, devorándose con ansia.

Sabía que tendrías el talento suficiente para que una vez visto, fueras inolvidable.