"El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto y ya no hay forma de sacarlo."








martes, 18 de junio de 2013

¿Donde guardan los inviernos?

Algunas tardes de principios de verano, cuando los rayos del sol empiezan a derretirme el cerebro, echo de menos al invierno, solamente mientras ese sopor incandescente se mete entre mis ropas y se va.
Es entonces cuando la pequeña Diana, agarrada a la falda de su madre, me pregunta “¿dónde guardarán los inviernos?”y le cuento mi secreto.
Me gusta embotellar tormentas y envasar a vacío el frío y la nieve para cuando los necesite, los guardo en la nevera durante todo el verano y los dosifico a mi antojo.
Conservar un poquito de invierno en esta época en la que abundan los excesos, un trocito de esa calma y seguridad que nos proporcionan la cama y las sábanas de franela, me reconforta plenamente.

Abre el paraguas, se esperan lluvias torrenciales en el salón.