"El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto y ya no hay forma de sacarlo."








martes, 20 de agosto de 2013

Fotografías de verano 1

Todas las noches me daban las dos de la mañana leyendo. Era esa una costumbre veraniega que me impedía levantarme a una hora medianamente decente al día siguiente. De esa forma el desayuno venía a la una de la tarde y la comida casi a las cuatro.
No había manera de comer temprano en esa casa, como si el estómago llevara insertado  un despertador que se activaba solamente a esa hora del día, y así, la tarde pasaba más que volando, a galope. Entre siestas en el sofá, tardes de piscina o pequeñas meriendas sobre la arena de una playa abarrotada de gente. El verano pasaba como sin frenos cuesta abajo, pero ahí estábamos nosotros, aprovechando cada minuto de esa rápida pendiente.

1 comentario:

  1. Como siempre... (lo describiré en dos palabras) in-superable.

    Como leí en una famosa triología... elevas lo normal a la categoría de extraordinario.

    Sigue así Arancha

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