Vivo atormentada por un futuro incierto que no acaba de convertirse en
presente. Sueño con centenares de personas que no conozco, que no he visto en
mi vida y sin embargo aparecen todas las noches cuando cierro los ojos. Me
hablan y me cuentan cosas que me desconciertan aún más. Me revuelvo entre las
sábanas.
Les grito con cara de odio y repugnancia que se larguen y me dejen en
paz pero no me escuchan. Se acercan y señalan un punto detrás de mí, un punto
incierto, tanto como mi futuro.
Todo eso me asusta demasiado, asique sin girarme vuelvo a pedirles,
esta vez educadamente, que vayan a acostarse a otra cabeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario