Da gusto sentirlo cuando aparece, allá donde el sostén deja de apretar para dar a conocer un mundo interior totalmente distinto a este.
Cuando llega de esta manera: fresco, vivo y grande me engulle hasta caer rendida en la cama, porque con su capacidad de reconfortar es capaz de despertarme la ilusión hasta dormida, desperezándola poquito a poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario