"El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto y ya no hay forma de sacarlo."








martes, 19 de octubre de 2010

Cinco minutos.

Desde que me senté en esa piedra, dura, eso sí, se me congelaron las ideas. No fui consciente de ello hasta que los gritos de Sonia me derritieron, con ayuda del sol, el cerebro.
El paisaje es increíble. Entrecierro los ojos. Los tonos verdes y azules resaltan claramente y las hojas de los árboles bailan al compás de una irritante melodía de rap.
Mientras, en el interior de mi estómago, los jugos gástricos luchan contra viento y marea por deshacer los espaguetis con pechuga que mi madre me ha preparado esta mañana, delicioso.
Lucía ha estado a mi lado todo el rato, y aunque no hemos abierto la boca, sé que piensa lo mismo que yo. Durante estos dos años hemos aprendido a entender el complicado dialecto de nuestras miradas, algo muy útil en estos casos. Quizás ella no lo sepa, pero he de decir que adoro todo eso.
El numeroso grupo de estudiantes, situado a nuestra derecha, apaga su voz y se va. La función ha terminado.
Solo faltan 5 minutos…

2 comentarios:

  1. Muy bueno wapa. Me encanta leer lo tuyo y porque solo puedo leer, porque otra cosa no me dejas... jejeje. Un beso y espero leer algo nuevo pronto

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  2. si masticases + , los jugos gástricos tendrian k trabajar menoss =PP jaja

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